Ser jurado de un concurso literario debe ser peor que estudiar una carrera que no te gusta. Leer cientos de obras amateurs que no valen la pena, quemar cientos de escritos y escupir otro tanto, para terminar eligiendo al menos peor. Si una persona que se quiere acepta formar parte de un jurado de un concurso literario es sólo por anexar el dato a su curriculum, o porque es parte de la organización que promueve el evento.
Si quieren hacerle la vida imposible a un jurado, aquí tienen el link para el concurso de cuentos de la revista Ñ, de Clarin.